Bambi por Juan Terranova



El texto que escribió el escritor de Caballito Juan Terranova en la presentación de Bambi en la Otra Lluvia Libros que presento Ediciones Recovecos

Apuntes rápidos sobre Iván Ferreyra

1 La censura se combate con acciones positivas que avanzan sobre el terreno del que censura. Pero no se censura al censurador, al contrario se lo usa de palanca, de alimento, se lo incorpora.

2 Las quejas no sirven. Quejarse es de vieja chota, es perder el tiempo, es entregarse a la inmovilidad. La queja, como género, como estilo, como ética, no sirve. A la queja y a la indignación que paraliza, Ferreyra le opone el movimiento, el hacer, el sumar. 

3 Ferreyra trabaja una ética ligada al cuerpo, a lo que el cuerpo necesita. Por eso sus menciones casi permanentes al asado, a las mujeres, al futbol, a la música, a la calle. En ese sentido, Ferreyra podría relacionarse con los libertinos franceses del siglo XVII, que era creyentes, pero cultivaban una distancia concreta con los poderes de la censura católica y con el cartesianismo.

4 Ferreyra también comparte ética y estilo con los libertarios del siglo XVIII. Hay una relación clara en cuanto a gustos, al mal gusto, al buen gusto, a la mezcla, a géneros como el panfleto, al tráfico de ideas, las revistas, Facebook, blogs, la inconformidad.

5 Para avanzar positivamente sobre el ataque de la censura se requiere cierta negatividad, la de la explosión, la de la intervención que genera incomodidad. Y muchas veces lo que hace Ferreyra parece testearse con Ferreyra mismo. Como si buscara incomodarse a sí mismo primero para después pasar a los demás. Por eso, incomodidad y explosión.

6 La figura más opuesta a Ferreyra que se me ocurre es la de una ministro. Un ministro sin cara. El ministro es lento, está arriba de todo en el escalafón, tiene altos beneficios, llama y es atendido, pero nosotros no lo podemos llamar. El lugar Ferreyra es justo el opuesto. No nos llama, pero si lo llamamos nos atiende. Es rápido, señala objetos y personas todo el tiempo. El ministro convoca a sus operadores. Ferreyra convoca amigos y desconocidos para que no aburran, para que compartan la aventura y la denuncia, para que escriban o lean.

7. Como los libertinos del siglo XVII, como los revolucionarios del siglo XVIII, Ferreyra desconfía de la inteligencia, del habla de la inteligencia, de su vocabulario. Mientras la cultiva de una forma práctica señala que en abstracto puede resultar marginadora, racista, excluyente. Por eso el recurso, la ética del cuerpo. Hay un texto de Pierre Bourdie que se llama “El racismo de la inteligencia”. Es un texto muy breve donde se señala cómo los circuitos, las instituciones de la elite, terminan dominando, administrando y definiendo la idea general de inteligencia. Contra ese racismo, esa forma de segregación,

8 Ferreyra está entonces en el borde de la modernidad cordobesa y al mismo tiempo en el centro de la argentinidad, en el centro del idioma de los argentinos. Desde ahí mira, ¿y qué ve? A todos nosotros.


Fotografía gentileza de Fernando Peirone.