Hay muchas formas para llegar temprano y una sola para llegar tarde. 

Nadie se encargaba de construir lo que había destruído el incendio. Plantar un árbol es algo maravilloso. Siempre, aunque no parezca, aunque esté borracha, siempre te quiero cerca.Llena de paradojas, pero cerca.

Efecto Doppler

Oye la frecuencia decaer
cada vez que me dejas
te perseguiría hasta el sol
pero hoy es solo inercia

Y un milenio pasa... 

Oye el arco
suena a lágrimas
cada vez que lo tensas
y oye las sirenas en el mar
si es que aún
no lo entiendes

Es el efecto doppler
cuando te alejas de mí

Es el efecto doppler
cuando te alejas de mí
vuelve... vuelve... 

Sostenido por una ilusión
cae la frecuencia de tu amor

Documento en blanco.

Cien años seduciendo al mundo. El nuevo slogan de Coca Cola. Escribo porque aún no encontré una mejor forma de pelear para salvar el sentido. Y como canta Pity, No voy a quemarme sin antes pelear, estamos enfermos, perdonenos, me acuerdo el día que estuvo en el Cine Cervantes, para mí siempre se llamará así. Creo que fue un sábado a la noche, no me acuerdo con quién fuí, eramos pocos para bengalas y pogo, ni para abrazarnos alcanzaba, eso sí, en el escenario, Pity deslumbrante, hizo dos cover de Pink Floyd, que sí los fanaticos del pueblo se hubieran enetrado a Pity lo hubieran llevado a tocar a la cancha de Canalense. Nospasamos quejando de que no hay nada y cuando pasa nunca podemos, o nunca nos gusta. Somos una generación que nos críamos prendiendo la cocina con un encendedor con chispa, tan solo porque nos enseñaron eso. me enorgullece que artistas como el Fede Moser, el hijo de Ramón y la Mary le vaya bien con la música, y que es que te vaya bien, que puedas ser libre, viajar, llevar el nombre del pueblo en alto cuando uno vuela, como lo hacía Roberto Ugarte cuando dibujaba su piloto de avión con una bandera de Canals, o el Kike Margaría llevando la alegría del pueblo por todas las rutas. La memoria engrandece.  

Armonía

armonía.

(Del lat. harmonĭa, y este del gr. ἁρμονίαde ἁρμός, ajustamiento, combinación).

1. f. Unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes, pero acordes.
2. f. Bien concertada y grata variedad de sonidos, medidas y pausas que resulta en la prosa o en el verso por la feliz combinación de las sílabas, voces y cláusulas empleadas en él.
3. f. Conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras.
4. f. Amistad y buena correspondencia.
5. f. Mús. Arte de formar y enlazar los acordes.
6. f. El Salv. curiosidad (‖ deseo de saber o averiguar algo).





Altivo

altivo, va.


(De alto1).

1. adj. Orgulloso, soberbio.

2. adj. Dicho de una cosa: Erguida, elevada.




Ansias

Congoja o fatiga que causa en el cuerpo inquietud o agitación violenta. Angustia o aflicción del ánimo. 

náusea.
(Del lat. nausĕa).
1. f. Gana de vomitar. U. m. en pl.
2. f. Repugnancia o aversión que causa algo.







paciencia.
(Del lat. patientĭa).
1. f. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.
2. f. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.
3. f. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.
4. f. Lentitud para hacer algo.



La canción que no aturde. 
Trasient de orbital. 
Blue Album. 

Afecto

Inclinado a alguien o algo. Dicho de una posesión o de una renta: Sujeta a alguna carga u obligación. Dicho de una persona: Destinada a ejercer funciones o a prestar sus servicios en determinada dependencia. 










Cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el amor, el odio, etc., y especialmente el amor o el cariño.

Áspero

Desabrido, riguroso, rígido, falto de afabilidad o suavidad. nsuave al tacto, por tener la superficie desigual, como la piedra o madera no pulimentada, la tela grosera. Dicho del tiempo: Tempestuoso o desapacible.


La canción que suena. 
Cuando te vayas
de Iván Wiszogrod
La reconstrucción. 


Hola muñeco, ¿qué tal todo?
Nací el 3 de mayo del 61.
Marzo queda muy lejos, pero no me descartes.
Pasá un buen día.
Vicente
 
Vicente Federico Luy
DNI: 14537641

El rastro que dejamos atrás. Es así de simple. Y llega un día en que descubrís que un psiquiatra también puede ser un idiota o un estúpido, y ahí termina tu infancia. 

Ahora es cuando.

Lo malo no está en que la vida promete 
cosas que nunca nos dará; 
lo malo es que siempre las da y deja de darlas”. 



Juan Carlos Onetti (1909-1994

Soy mezquina, te lo digo yo primero, pero ahí va algo mío.

 
Mi cuerpo había quedado tendido en la mesa. Invernal, solo. Un poco más duro que antes, un poco más frágil. Me duele incorporarme, como cuando te dan un golpe seco en la boca del estómago. Tardo un tiempo en ponerme la ropa que está mezclada con la suya. Lo logro a duras penas, sin detalles, a grandes rasgos. Me mira en silencio y una angustia se precipita como una lluvia torrencial en mi garganta. Las lágrimas me salen por la boca como una baba inocente. Tiemblo de brazos cruzados. Me muevo dubitativa hasta llegar cerca. No se inmuta.  Me despido.  Sus manos que me tocan no sienten el frío de mis partículas de nieve.
No hay tragedia si hay solución.

Blade Runner


"Yo sigo siendo mamá y tengo que cuidar a la criatura"



Raro

No debí pensar jamás
en lograr tu corazón
y sin embargo te busqué
hasta que un día te encontré
y con mis besos te aturdí
sin importarme que eras buena...
Tu ilusión fue de cristal,
se rompió cuando partí
pues nunca, nunca más volví…
¡Qué amarga fue tu pena!

No te olvides de mí,
de tu Gricel,
me dijiste al besar
el Cristo aquel
y hoy que vivo enloquecido
porque no te olvidé
ni te acuerdas de mí...
¡Gricel! ¡Gricel!

Me faltó después tu voz
y el calor de tu mirar
y como un loco te busqué
pero ya nunca te encontré
y en otros besos me aturdí…
¡Mi vida toda fue un engaño!
¿Qué será, Gricel, de mí?
Se cumplió la ley de Dios
porque sus culpas ya pagó
quien te hizo tanto daño.

Escena frente a la selva.

Treinta años haciendo esto. Cuando uno trabaja va todo bien.Es cuando uno toma un baño y va a dormir. Ahí aparece la televisión de la vida y uno comienza a ver la familia, la enamorada, los hijos, la abuela, la madre, y ve todo, a colores, bonito, Por eso la gran mayoría trabaja hasta tarde, para poder cenar, tomar un baño, y no tener tiempo de leer un libro. Y cada vez ue habla por teléfono dice: Un beso grande. Se cuida. 



Los colores existen para provocar deseo. ¿No será por eso por lo que bordamos las mujeres? Bordábamos antes de aprender a manipular explosivos. Ambas cosas requieren mucha paciencia.
de A para X

de John Berger.




Las mil y una noches.

Escribir como se habla. Llovernos. 
¿Qué pasaría si yo estuviera en tu lugar?

Hay que vivir sin espejo.

Intentar ser uno más para comprender. Como cantaba Sokol, no quiero ser uno más que no podrá volver. Lo razonable es lo que calma. No esta mal no tener. Lo que me doy cuenta es lo que te conviene que me de cuenta. prefiero que me digan la verdad. ¿El hoy no vale? Un poco de rebeldía en serio reclama ella. 

Madrugada eterna.

Preguntas de alguien con cabeza.

En esta ciudad sin subterráneo y con buen clima no queda otra cosa que ver televisión. 

¿Porqué los autos de los mecánicos son tristes?


Siempre están esperando el mejor repuesto. Su momento. Ese tiempo que le prometieron dedicarle que no llega nunca. Siempre mal estacionados. Sin lugar fijo dentro del taller. Con las puertas rotas y la mancha de codo tatuada sobre ella. Nacidos en este mundo para ocupar el primer lugar y viviendo una vida de segundones. Cuando lo vendan acabará su dolor. Se preguntarán estas máquinas llenas de grasa. ¿Yo no debería ser el mejor auto del mundo?. 




Qué más se puede pedir en una ciudad sin subterráneo. 
Que se prende fuego. 
Con tres canales de aire. 
Un gobernador. 
Un intendente. 
Y nadie que sea miembro de la farándula porteña. 

El fondo del mar.


Las lágrimas pesadamente caían sobre la tabla. La cuchilla cortaba esas pequeñas gotas sin origen certero. El acero brillaba y jugaba a ser un espejo que buscaba imágenes anónimas. Esa cuchilla estaba combatiendo algo como el aire del lugar. Las cebollas de un diámetro casi exacto viajan hacia un sartén de temperatura ideal. Como dicen las chicas de los pronósticos del tiempo con sus polleras tableadas que nadie ve. La mano que corta cebollas se refriega la cara. Hay una especie de felicidad. El cocinar genera eso. Satisfacción. Un confort efímero. El aceite se mezclaba con las cebollas chillando en forma minimalista. El ajo se desplegaba en sus dedos. Esa fina película se pegaba y en un batir de yemas caía al costado de la tabla como un ser desnudo e invertebrado. La cuchilla ahora se encargaba del pimiento. Ese cuerpo rojo y verde, que se predispone a ser mutilado. Finas rayas rojas y verdes viajaban a encontrarse con el ajo y la cebolla. Todos juntos generan una  fragancia que Kenzo no admiraría. Los dedos ahora juegan a simular que piden dinero y arrojan la pimienta. Ya la mano empieza a girar la cuchara. Los elementos están cumpliendo su función de existencia en esta humanidad. Saben más que nosotros. Es una cocina tradicional de cuatro hornallas. En una el sartén, la primera de la izquierda. Arriba, una pava sofocada de mates. La olla oxidada de pucheros tristes cobija dos litros de agua hirviendo.  Se está gestando un guiso. Ella sabía que a él le gustaban. Era un dato que ella rescato de su discurso. Algo subliminal. Su mano acaricio sus ojos llorosos de cebollas absurdas. Se dio cuenta que no debió hacerlo. Altero su sensibilidad. Le ardían más. Él pensaría que ella estaría triste. Metió el dedo en su boca. Su saliva lo devolvió lentamente. Estaba muy picante. Se asusto un poco. A los dos les gustaba así. Pero tenía sal de más. Se desespero suavemente. Miro a su alrededor buscando una solución en las paredes o donde sea. El mate. Azúcar. Le agrego dos cucharadas. Le daría un toque ácido y le sacaría lo salado. Lo logró. Ella le leía el diario a su abuela todos los días. Era ciega. Se sentaban en un balcón que tenía su abuela en su departamento. La cita era a las cinco de la tarde cuando salía del colegio. Ella la esperaba con una taza de café con tostadas con manteca. Siempre listo en la mesa. Era para mediados de su secundaria. Desplegaba Clarín en la mesa y empezaba a leerle las secciones que más le interesaban. Primero las necrólogicas. Leyendo apellidos, viendo fotos de seres erguidos y familiares que deseaban cosas imposibles. Luego las recetas de cocina. Esta era la parte más especial. Donde su abuela cuestionaba la cocina tradicional de este país. Su pasado español encontraba puntos débiles en las cocineras que deseaban innovar. No era agresiva. Sólo eran comentarios de una persona desilusionada. Y siempre lo cerraba con la misma frase. “Lo salado se salva con lo dulce”. Su abuela la abandonó por el mundo amargo. Ahora las lágrimas de la cebolla servían. Sin querer rozó la botella de vino. La enfrentaba contra algo. Dudo en abrirlo. Era temprano para destaparlo. Pensó que sería de mala suerte. Los pobres tienen mala suerte. Los ricos un error de calculo. Estaba entusiasmada. Quería calmarse. Pero quizás le de sueño. Era contraproducente. Era un Malbec mendocino recomendado por el colorado del drugstore. El silencio la hacía pensar demasiado. El cocinar ayuda a reflexionar. Busco escuchar radio. Un micro conducido por Alicia Barrios, en Radio Diez. ¿Qué más se puede pedir? Una señora de Caballito quería conocer a un señor mayor de sesenta años jubilado del ejército para entablar relación. Hablaba de su soledad a causa de viudez. Ella se veía en los años llamando. Apagó la radio sintiendo una decepción futura. La pila de discos otra vez la ponía en la instancia de decidir. No sabía qué quería escuchar. Pero no la radio. Sólo pensaba en encontrar algo con que presumir. Se inclino por Ry Cooder. Un disco llamado Chávez Ravine. Pensaba que él vería su toque progre. Su discurso. Nunca se vieron. Pero sus horas de Chat ayudaban al conocimiento de cada uno. Ahora se enfrentaba la piel. Este era el día. En un paneo general con su cabeza en blanco vio el reloj. No había mucho tiempo. Entro a la ducha jugando. Acariciaba con jabón cada parte de su cuerpo. Se saboreaba. El ruido del agua cayendo la hacia sentir libre. Se frotaba las manos en las piernas y se sentía más joven. Ya no le importaba su celulitis. ¿Debe haber gente que hurgue en mi interior? Esos pensamientos que se construyen en los lugares más absurdos. En este caso con un jabón en la mano mirando un ventiluz. La toalla la envolvió como un patovica romántico y se sintió protegida del frío. Al salir del baño el olor de la salsa le pegó en la cara. Sintió midió de que se quemará. Salió corriendo hacia la cocina. El departamento no era demasiado grande. Llegó rápido saliendo ilesa de una falsa resbalada que le agito el corazón. En los ambientes empezaron a mezclarse los olores. La salsa. Las velas de vainilla. El shampoo. Otra vez la duda. ¿El pelo seco o mojado? Señales de la histeria. ¿Vestido o pantalón? ¿Qué sería más fácil de quitarse? ¿Qué la haría menos gorda?. Ella no se sentía bien con su cuerpo. Ninguna mujer en realidad lo siente. La soledad hace su trabajo de hormiga. En las primeras charlas mando fotos de una actriz de cine clase B. El no se dio cuenta. Rhona Mitra.  Y poco a poco fue transformando su identidad. Cambió su fecha de nacimiento al nueve de agosto de mil novecientos setenta y seis. Ella nació dos años y diez meses antes. Chateaba convencida de su boca prominente que no existía. El mando una foto real. Había forma de comprobarlo. Tenía un blog. En él salían sus textos y su foto. Ella gozaba de más herramientas para conocerlo. La salsa emanaba un olor poderoso. De esos que se generan arriba de los colectivos. Que es imposible combatirlos. Que llegaron para quedarse. Y obligaba a actuar. Eso genera el ritual de la comida. La participación. Agarro la plancha de ravioles y la metió en la olla. Los ravioles si son buenos se despedazan solos. Se expanden dentro del agua caliente como jóvenes desprejuiciados. Casi punks. Eran buenos. Su incertidumbre restaba puntos.  Ella pensaba en comer poco para no hincharse. Ahora piensa en su madre que hace días la llama preocupada de verla sola. Si se enterara que se esta por ver con un hombre. Con El Hombre. Pero para qué apurar las cosas. Mejor así. Ya está lista. En quince minutos llegará. Chávez Ravine. Un hecho artístico creado sobre la base de la destrucción de un barrio de Los Ángeles. Las voces viven. El canto es un lamento. Ella se siente parte de ese dolor. Ojala el entienda. Se remuerde en ilusiones. Pasan los quince minutos. El destapar el vino es un hecho. El guiso esta listo. Las hornallas descansan. No sabe si colar los ravioles o no. Empiezan las preguntas nuevamente. El descorche es una voz de un niño jugando a imitar caballos. El olor en el aire generando esa esperanza de entretenimiento. Perdura el ritual. Esperar. Desde chica se genero sincronismos de su nombre con la situación. Nora. Knorr. Rhona. Miraba el reloj. Los quince minutos que faltaban para que llegara, ahora se habían duplicado. Estaba llegando tarde. Por esa cosa de la histeria ella no pidió sus teléfonos. Ya que él llamaría. Esa histeria en algún punto siempre hace lamentarnos. En su pared una foto de ella parada en medio de una ruta. Cerca de Canals. Su pueblo de la infancia. Sobre la ruta 8. El secreto está en las señales de las rutas piensa ella.  Los carteles siempre dicen algo. Busco respuestas en ellos. Destruir señales es delito. Su preferido. Giro permanente. Lo atribuía a los cambios de la vida. Velocidad Máxima 80. Ella pensaba que eran meses. El punto de inflexión. Comer si o sí. Y no viene. La música en su track dieciocho molesta. El primer bostezo destruye cualquier esperanza de felicidad que ronde por ahí. El maquillaje ahora cuelga como una mucosa espesa, caliente. Y pensar que el resto de la vida es de tener la cara llena de cera para depilar. En vino ya tiene el gusto de la resaca. Ese chasquear de la lengua promoviendo la náusea. El continúo mirar a la puerta. Como si fuera acreedora de un poder de traspasar la madera o cualquier material que la comunique con el exterior. Miró su celular por enésima vez para ver si tenía mensaje. Si tenía señal. Pero, ¿como sabría su número sino se lo dio? Empezó a generarse sincronismos desde el absurdo. ¿Si llega después de esta canción será el hombre de mi vida? Una pregunta sin respuesta. No teléfono. No señales. No lugar. La espera es eso. Sólo la patética paciencia. El analizar la posibilidad que impiden que venga. Va por enésima vez al baño. Ese maldito botón siempre pierde. El gran mal de los argentinos. Nadie se preocupa por solucionarlo. Debería ser parte de las plataformas políticas. Cuestionarnos todo en esos instantes en que sólo queremos lo que esperamos y no lo que reclamamos. El vino ya transpira grasa. El ser decepcionado mete la cabeza en la salsa. Ella cuando esta triste sueña con que es la niña que se suicida en los amaneceres y no puede morir. Cansada de creer en el chill out. Pensaba que después de esta noche ya no soñaría más. Ella piensa en su momento de más violencia. Qué el se iría al cielo de los tipos feos. Donde lo castigarán por plantarla. Ella piensa en los cantantes de barrio. En sus sueños. En sus comidas preferidas cocinadas por sus seres amados. Ella salió con un presidiario que le contó que en una cárcel donde estaba había un cartel que decía “Prohibido jugar al preso que sueña con salir”. Ella sueña con carteles. Ella colecciona carteles. El suyo dice Mujer hermosa esperando con la comida lista. Todas las lluvias son iguales. Mojan. Lavan la cara. Las culpas. ¿A donde se va la lluvia? Se paso la vida deshojando margaritas. Y la comida está lista. ¿Quién puede tener hambre así? La clave es mirar el cielo. Las tres marías. El timbre. Nunca ese sonido fue tan hermoso y tan poderoso. Se metió por su estribo hasta llegar hasta el centro de su cerebro moviendo cada nervio de su cuerpo. Esa sensación que sólo produce la calesita. Era él. Dudo en salir corriendo hacia la puerta. Pero espero cinco segundos que uso para mirarse en el espejo y verse el semblante. No todo era derrota en el aire. Pensó en calentar la comida. Vio la botella de vino a la mitad y la guardo rápidamente. Había otra. Corre caminando hacia la puerta pensando en abrazarlo para que él sienta su cuerpo emocionado. Da dos vueltas a la llave que hoy no se trabó. Abre despacio la puerta como los conductores de programas de entretenimientos develan premios y se encuentra con la calle vacía.  No había nadie enfrente. Ejecuta dos pasos y en la vereda mira a su costado. Y su vecino, el niño rengo que siempre llega tarde a esconderse. 
 




         



La moza más linda de la ciudad.
Escena frente a un bar.


Hay que defenderse.
Qué este parado y caminando no significa que me sobre nada.
Tenemos que aprender a cuidarnos entre todos.
Sí aprendes a hablar con tu madre, aprendes a hablar con el mundo.






La hija de Beatríz Suaréz. 
Ella es mi musa. 

Anousheh Khalili

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? 
Cada uno es dueño de cada uno. 


Salten al río. Los hipopótamos odian el agua. 
¿Y sí el cielo es sólo una terraza iluminada? Entonces la tierra será acaso una escalera caracol sin barandas? Nan Goldin, Kate Moss y los caballos blancos que lamen la escarcha del sábado. Chichoni, guardián de resacas. El final de los días de viento y tierra. Una chica Manara Me regalaron una agenda 2010, ¿Qué hago con el resto del año? La angustia del arquero ante el penal. Sucedió En Paysandú: Un travesti fue procesado por la Justicia luego de comprobarse su responsabilidad en el hurto de 10.000 pesos a un cliente. Tal como informara EL TELEGRAFO el hecho había sido denunciado por un sujeto de 57 años quien había contratado los servicios de dos travestis de 30 y 34 respectivamente y había notado que, luego de mantener relaciones sexuales en un motel de alta rotatividad, le habían sustraído 10.000 pesos. Una vez en la comisaría ambos individuos negaron lo sucedido pero posteriormente uno de ellos, de iniciales J.C.G., de 30 años, admitió que tenía el dinero oculto en su ano, dentro de un envoltorio de papas chips. La Justicia dispuso el procesamiento sin prisión de J.C.G. por un delito de hurto en grado de tentativa. Nunca escribas una palabra que no puedas pronunciar. Una mujer hermosa tiene el don de alejarte del mundo virtual. Enero, el mes aburrido que debería llamarse Domingo. Acá sólo falta Cumbio, para contener tanta tristeza de ocasión. Los perros son los dueños de las calles, los arboles sólo acompañan la melodía. Toda esa poesía y esas canciones para algo que dura tan poco. Creo en los lustrabotas de esta ciudad, en que no se agachan, no necesitan la seguridad del sistema, y la belleza que les alcanza, es el brillo del zapato que refleja su cara. Internet alimentó mi talento natural en el campo de perder el tiempo. Los buenos siempre mueren. Me preocupa cuando la miseria molesta a la miseria. Siempre hablamos de lo que le falta a esta ciudad, yo creo que necesita una mano de Cif. No respeto a las personas que atan una correa al cuello de un perro y se jactan de su hombría. Si alguien tuviera que definir la vida de una persona en una palabra, quizás usaría un verbo. El campo obligatorio no debe dejarse en blanco. Domingo, día Wong Kar Wai. Mi vida es una película de Kaurismaki, hermosa y miserable. ¿Alguna vez viste llorar un caballo? ¿y si la Revolución es contemplar? William Burroughs vs. El sol. Y todos los que pensaban, significaban.










El dolor es orgullo
No se puede comer un asado con alguien que está por hacer una revolución. Nunca confíes en divertirte con alguien que se auto proclama que tiene onda. Creo en lo que puede volar cuando llueve, en lo que no doblega el viento. Escuchar llover puede ser el hecho más trivial del mundo cuando estás sin plata. Los chorros de pájaros se metían en los ojos de los que escuchan radio, nadie podía parar ese disparo de la naturaleza. La ordenanza que permita bailar en cualquier bar de la ciudad, hará inmortal hasta el político más inútil. Yo amo a los resentidos y a los rencorosos. Tienen memoria selectiva. Es un punto de partida. Me encanta la literatura, sólo desearía no tener que usarla para pagar mis impuestos. Escribo contra mi escritura Una vida entre corchetes. Sabés que es terrible, cuando dejás la vida en cada cosa que haces, y no alcanza. Quiero agradarle a Dios.  ¿Cabeza o estómago? La única vez que me aplaudieron, fueron las veces que viví en casas sin timbre. Lo peor, es cuando todos los días se parecen. La vida es una sucesión de asados. La inacción es un arma de destrucción masiva. Cuando escucho Bach, es una de las pocas veces que tengo fe en la humanidad. ¿Qué son diez minutos en la vida de una persona? Cuando uno escribe la palabra Cáncer, la poesía muere al instante.


Se llama Alejandra.


Reflexión ante la sal. 

El óxido es la tinta con que se grita ¿Dónde están los desaparecidos? Están debajo de los que posan. Hoy es mí día. El día del donante de sangre. La sintaxis es una fantasía y la gramática una ilusión. Tengo ganas de escribir una novela que se llame Ushuaia  y que sea una historia de amor  fría y con Krafwerk marcando el ritmo  barcos oxidados de testigos de todo  inmutables  y que la música nunca pare  como un sonido demoledor infernal que marca la tendencia que es entender el dolor del amor           

Lo complicado de arrancar de cero, es volver a juntar envases de cerveza. Horóscopo de miércoles ¿serás capaz de abrazar el desierto? Encontrar un negocio abierto un feriado, comprar pan, café y milanesas, y es un placer que sólo es comparable a llorar en el cine. Hoy atienden los que odian a San Martín. No podes contra el amor. Después de escribir una novela, la sobremesa es un martillo neumático que no tiene Mute. Compañera Sábado, Matisse, Ginebra y Pulp. Ya vendrán los días Asia Argento hace todo bien. El corazón es engañoso por sobre todas las cosas.

Sólo pienso en los que sueñan con saltar la soga. Hablemos de viajes. Los niños y ancianos primero. Las gordas escamosas reinarán en la época de los deshielos. Últimamente cualquier muestra, performance o exposición de "arte" contemporáneo parece You Tube.

Estamos en este mundo para perseguirnos. 




Pudor



Subiré a la peligrosa montaña y traeré las flores.

Se rasgarán tus camisas de seda,
 y te aturdirán,
el sonido de una pared inerte
se meterá en tu cabeza,
luego recibirás una mano suave
de pintura de barcos,
y sólo desearás permanecer en tierra,
sin la posibilidad de nadar.

Nunca permanezcas en un lugar sin música,
tu patio se volverá prisión
crecerán bellos azules como campos minados.
Las nubes negras son un espejismo.
 Llega el tiempo de las uñas mal pintadas,
las que hacen ruido al caer.

Nunca permanezcas demasiado en un lugar sin música,
todo se convierte en un molusco ruidoso.
Las nubes blancas son un espejismo
creado por maquilladores urbanos y
los barcos nunca llevan a ningún lado.
Una verdad.
Yo quiero estar con vos.
Sin nylon,

Sin medicamentos
Sin después
Sinceramente
Sin mirar detrás
Las jaulas de barrotes imaginarios son cursis
inventemos árboles sin pájaros,
con flores
inventemos el cansancio sin transpiración.
Sin nadie
Contigo
Sin morirse antes de vivir
Sin recompensa
Sin nada a cambio
Sin plan B
¿y sino no?
Sin interrupciones
Sin mirar adelante
Sin cambios
Sin mirar la luna
Estrellándonos  contra lo que sea
Sin ganas de sacar al otro de la cama

Sin Dios
Sin rendirse
Escuchando Frank Sinatra
Con el sonido de los trenes que parten y no vuelven más
Con la recompensa de alguna vez el mar
Con sol en los genitales
Con  ojos cerrados
Con la soledad del desterrado
Con sed
Con mi vientre deshabitado
Con la última carta de tu manga

Con olor
 y humo en la cabeza
Con sabor
y dientes
Con besos que muerden
 y la piel generando infiernos
Con pestes
y ojos que buscan culpas
Con miel en las yemas
 y ganas de encontrarnos
Contra el desamor
y gritos que no aturden
Con la mano en las tetas
y tu vida incrustada en mi vida
Con buenas intenciones
y gritos que no salen de mi garganta
Con todos los años encima
y dedos que acarician y no señalan
Con lágrimas en el cuerpo
y orgasmos como barcos que zarpan

Con el cielo en nuestra cama
y ojos que miran, que no reprochan
Con la apertura de mi boca
y el cuchillo bajo la almohada
Con manos que laten de asesinar
y mi sexo prohibido de crear
Con la lengua en la espalda, raspando placer
y mi hija en el cuarto del lado
Con la soledad de cada uno
y frío en los huevos
Con calor en la carne
y tiempo para hacer
Con tus ganas rompiéndome la piel
Con miedo
Con lluvia en las sábanas
Con pecas llenas de semen
Con movimientos oscilatorios
Con tu semen lleno de pecados
Para perdurar entre mortales
Para sacudirnos
Para que nos envidien los que mueren al atardecer
Con paranoia de no saber lo suficiente
Para que sales mis heridas
Para consumirte entre drogas inútiles
Para tener certezas
Para las chicas que no vendrán
Para creer en algo
Para saciarme
Para curarnos
Párate al lado mío
Para vomitar mí frío en tu miedo
Para entender la existencia
Para no acabarme
Para sobrevivir a mi aburrimiento
Para dejar a los muertos
Para soñar por soñar
Para no ser triste

¿Para qué?

Para que no busquemos el modo de acabarnos
Para sobrevivirme
Para no escuchar más
Para respirar perfume
Para que si hay terminales, haya alguien que nos espere.
Para no ser una melancólica
Para ser inmortal
Para abrazarte con brazos de sweater Lacoste
Para sacarme este dolor
Para que duermas bien
Por tus ojos
Por mis poros
Por mis pozos
Porque no existe el adiós y sí el hasta luego.
Por tus piernas
Por incertidumbre
Por hambre
Por ser mi mujer
Por tu corazón roto
Por el ardor de tu piel en mi sed
Porque para amarte te esperé
Por las hadas que no existen
Por el diablo
Por tus venas abiertas
Por tus lágrimas y las mías
Por mail
Por lo que sobra después de un orgasmo
Por ser mi musa
Porque aliviemos mis pesos
Por los pájaros azules
Por tu cuerpo extendido a mi lado
Porque así lo quiso Dios
Por tu aire dormido en mi brazo
Por la proximidad
Porque en tus brazos largos quepo toda
Por ser mi puta
Amarte sólo por tus sueños
Por tus mochilas
Por madre

¿Por qué no?

Entre el sonido del que afila
Entre copos cansados de mojarse de nada
Entre murmullos de mudos
Entre ruidos desafinados
Entre mares
Entre barcos
A través de un espejo roto
Entre esfínteres malcriados
Entre vulvas desafiantes de hijos
Alumbrándonos
Anestesiados
Entre camas
Arremangados
Arrugados
Entre códigos establecidos en el pasado
Entre discursos falaces de amantes incrédulos
A ráfagas de amor
Entre preguntas
Entre falsas victorias de dientes rotos
Entre sueños
Entre cejas
Entre fracasados familiares



Los perros cuidan a los que desean dormir en paz.